Como venimos apuntando en anteriores artículos, la exportación se consolida como una de las opciones empresariales más consistentes para hacer frente a la nueva situación económica. Tarde o temprano los gerentes y propietarios de empresas deben sentarse para abordar este nuevo proceso cargado de incertidumbre con ilusión y esperanza.
Son muchas las preguntas que se ponen sobre la mesa y, el planteamiento básico ya lo abordamos en el post “Qué, cómo y cuando exportar“, en esta ocasión centraremos el foco en una cuestión muy importante, el tamaño de la empresa, porque aquí, aunque no sea un problema insalvable, EL TAMAÑO SÍ IMPORTA.
La unión de fuerzas para conseguir el tamaño suficiente, los recursos necesarios y competir en un mercado global parece obvia, os pongo un simpático ejemplo de una campaña publicitaria de la compañía belga de autobuses De Lijn.